Descubrió su pasión por la joyería durante su formación en Diseño Industrial en Bogotá, Colombia, y posteriormente es especializó en esta área en Milán, donde residió durante una larga temporada.
Sus joyas son fundamentalmente conceptuales; el color y la técnica dotan a sus piezas de un significado muy concreto, fácilmente apreciable en sus líneas.
La gran creatividad de Camila la deriva hacia la posibilidad de llevar a cabo cualquier idea, sin límites: cualquier material y forma puede ser una joya.
"... el motor de mi trabajo es mi pasión por la creación de objetos con los que la gente pueda identificarse y mi mayor satisfacción es luego ver esas piezas por la calle."
